En la bifurcación
el que me tiembla.
Es la palabra
la que me traiciona.
Son los pensamientos
los que me sorprenden.
Y ahí están las manos abiertas
tapándome de la pedrada.
Arte, Poesia, Fotografia Por:CARLOS BARDELLINI (Bolivar Miranda)

“Si…”
Si vuelvo a ser
volveré a nacer
para salir como árbol
desde la tierra al infinito
cargado de frutos.
Si vuelvo a morir
en tu rostro de barro
me ocultaré
para no partir
y surgir algún día .
Sin ti
la incertidumbre,
en duda y en desconsuelo.
La vida oculta
en un manto negro.
Y resurge el llanto
en el parto
para perdurar
fallidamente mi intento
de eternizador de dioses.
Si en la tortura
no pronuncio tu nombre
y te confieso amor,
entoces no valió
ni la pena ni el tiempo
haber vivido.
En todo caso
si puedo…vuelvo.
Tu palabra árida
Tu mirada corrosiva
Tu pobre vida irrelevante
Mi llaga ardiente.
Aunque te creas con vida
Andas por ahí…. muerta
Me has convertido en tu reflejo
Soy tu huella y mi pesa.
En esta tarde te recuerdo
Para odiar
Para perdonar
Para dejar de amar.
Y no hay mejor chisme que el que no me han contado,
es un gran secreto ese que llevas escondido
y por el cual, es el tomar vino tu castigo.
Y por mi ausencia tu corazón se ha emborrachado.
Y si preguntas: si tanto mal, ¿por qué no parto?
Ya que nadie me ha confirmado tu descarrío
me basta ver lavar tus pecados en el río.
Y mientras admiro tu cuerpo, maquino un rapto.
Bellísima plebeya hermana de mi escudero,
te entrego pasión ciega que te encandelilla
a ver si dejas el vino que es un embustero.
Me has pedido un beso y te escribo un verso con rima.
Y si tienes cerrojo, dejo de ser soltero,
aunque en este pueblo comience la comidilla.
Tras mi ventana
con tu pensar ausente
la ciudad es gris.
Sobre la calle
con su dura desnudez
están tus huellas.
Tus manuscritos
vuelan con el viento
la vida va ahí.
Con tus memorias
adornando el suelo
son las hojas.
Y el frió otoño
Inmensurable sigue
sin tu presencia.
Al toque de las trompetas las piernas me aprietan
y suenan los tambores, me tiemblan los cojones
Al escuchar mi nombre me mojo los calzones
Los ojos se cierran, los ángeles me sujetan.
A la guerra he llegado con caja de bombones
Cual campeador triunfante llego de farsante
El ángel Gabriel me da valor, soy principiante
En sueños huyo perseguido de moscardones.
Caigo abrazado a tus pies rapidito y al instante
Suplico perdón, no llegué a dormir anoche
Porque me robaron todas las ruedas del coche
Y llego a pie con viril apariencia brillante
Me miras con desprecio de señora importante
Recibes los bombones y los lanzas al cielo
Y tus gritos me dan miedo y me quedo lelo
Un homo sale apresurado por la ventana
Ves, no valió de nada tanta pendejada
Sólo me estorban los cuernos de venado en celo

"Versos de amor, conceptos esparcidos
engendrados del alma en mis cuidados,
partos de mis sentidos abrasados,
con más dolor que libertad nacidos;"
Lope de Vega
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Se desangra por
teñir de azul el alma
apasionada
Bardellini
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Gustaba cada anochecer sacar una pluma de la almohada.
De a una, por cada noche, por cada sueño que quería vivir.
Infinitos grises habían desfilado bajo los ojos de su subconsciente que emergía cual titán junto al primer brillo de las estrellas.
Nada podía hacer contra esos pensamientos que ocultaba muy bien durante el día...ni nada hacía tampoco para detener el desfile triunfante de ellos en el momento del sueño.
Una pluma, un pensamiento libre...un permitirse amparado en el sueño ser tal cual.
Y mientras dormía percibiendo el aroma de lavanda de la cabecera, se sorprendía del actuar de su sombra...tan negra como el azabache, tan bestia y tan libre como jamás lo había sido el en los días a días, en los cara a cara con los demás. Hoy hizo algo desacostumbrado, cogió dos plumas. Sí, dos. Desea que el film nocturno dure más tiempo.
Y mañana serán tres, y pasado mañana cuatro y en un mes más serán arrebatadas de las entrañas de la almohada todas aquéllas contenidas como si fueran las notas musicales de una sinfonía de Dvorak.
Lleva cerca de cuatro años en un profundo coma, lo encontraron así una mañana cualquiera, aferrado a su cabecera, la que nunca pudieron arrancar de sus manos.
Alguna enfermera cuenta que en ciertas ocasiones ha recuperado un segundo de consciencia. En ese minuto, desesperado saca más plumas y vuelve a caer en el sopor.
Nadie intenta quitarle la almohada de fina seda. Dicen que es lo único que lo aferra a la realidad... ... a la realidad?
Mi tema de conversación
Es vano y aburrido
Mis ganas de conversar es mirarte
Y preguntarte
Y responderte
Y que me preguntes
Mi morirme es el silencio
De escucharte.
Otro tema es el mirarte
Estudiar en tu mirada
Penetrar en tu alma
Conocerte sin que sospeches
Confundirte en la hierba
Concluir a priori tus deseos
Quedarme en el silencio
Confundirme
Mi conversación preferida
Es tu imagen que contrasta con el viento
Te mueves onduladamente
Y respondo con una sílaba
Salto apresuradamente y te escapas
Me apresuro a mi posición original
Rígida e intrascendental.
Mi tema es un pretexto
Para acercarme a la luz
Cual ingenuo insecto
Y quemarme en la respuesta
De tu aliento
Mi intención
Es sobrevivir
El intento.
Las preguntas de ese entonces
son las mismas que te haces ahora,
no han cambiado, han quedado
sin respuesta las inquietudes
de tu fugaz existencia.
El árbol milenario te ha cobijado
bajo su resguardo esperando
que despiertes de tu letargo
y que al final del sueño sepas,
finalmente, quien eres.
La piedra fría servirá de tapa
en tu olla efervescente de recuerdos
y tus huesos convertidos en polvo
clamaran la vida para volver con
las preguntas de aquél entonces.
Y el tiempo sabiamente
se detendrá por un segundo.
Y en una trampa certera
el eco retumbará
sin piedad las sin respuestas.

Pensar que anoche fuiste mía y no estuviste
que te ame con aquella primera pasión
por cierto y desde hace tiempo ya olvidada
mojé tu cuerpo con lagrimas de mi alma
y al final resultó mucha molestia por nada.
El jardín que yo cuido con esmero
tiene una sola flor, es tu corazón,
cada día la estrujo con pasión,
la desangro y deshojo y la quiero.
En la poda tiemblas del jardinero,
tus negros pétalos van al panteón,
entre los muertos explicas tu razón
te condenan por siempre al florero.
Los tragué al podar tus espinos,
Así no te olvidare en mi vida
aunque sangrante voy por tus caminos.
Los destellos de vida en tus ojos
te los dejo para sentirte viva,
mientras el diablo viste tus despojos.