Adquiere tu nombre sentido con tu presencia,
es como pan en la mesa que recuerda al trigo
y es cepa del sur que llena mi copa de vino,
te pronuncio y la miel en mi boca se destila.
Grabado en mi escudo, derroto la infamia
navego indomables mares y la ira domino,
traspaso las fronteras y me indica el camino.
Nombre de barco, universo, flor.¡Tu dueña es mía!.
Va con tu belleza, es la dureza del acero
que partió montañas y parió verdades
permitiendo la tranquilidad del frágil sueño.
Silabas que unidas hacen girar los imanes
para recordarme que estoy vivo por tu esmero,
es la musicalidad que espanta soledades.